dijous, 4 de juny de 2015

Discos: “I’d rather be dead”, de Blas Picón & Junk Express

 Crítica d'Efe Eme sobre el disc:

Discos: “I’d rather be dead”, de Blas Picón & Junk Express
Texto de
publicado el 2 jun, 2015
Son capaces de sonar grasientos y crudos. Prácticamente lo-fi cuando Blas encara un tema instrumental acompañado de cucharillas, y rotundamente crueles cuando tiran de blues rocoso”
blas-picon-02-06-15 

Blas Picón & Junk Express
“I’d rather be dead”
AUTOEDITADO


Tercer disco del que probablemente sea el mejor trío de blues del país y, como no podía ser de otra manera, tercer acierto.
De hecho, quizá este sea el más completo de sus tres trabajos. Lástima que Picón haya asegurado también que probablemente con él se acaba un ciclo, aunque no tengamos muy claro qué significa eso.

Es cierto,
la banda lleva el nombre de su alma máter y cantante en la cabecera, pero funcionan como un todo, y en este disco aún más. Han optado por embrutecer su sonido, cosa que se complementa a la perfección a su habitual ausencia de bajo, algo que los convierte en un rara avis. O no.
Porque no se puede negar que en los últimos tiempos el formato está de moda y el nombre de los White Stripes y sucedáneos puede salir rápidamente a colación. También lo hacen por su escasez (en cuanto a cantidad) instrumental bandas como Black Keys o Left Lane Cruiser. Pero Blas Picón & The Junk Express son otra cosas. Ellos no intentan actualizar el blues, combinarlo con sonidos actuales o mezclar géneros, Dios nos libre. Lo suyo es más bien todo lo contrario. Es la búsqueda
del Santo Grial, de la esencia. Del maná celestial del que bebieron los bluesman de antes de la guerra. “Hay gente que dice que va a un concierto de blues y se mosquea si no escuchan ‘The sky is crying’ o
‘Got my mojo working’. ¿En serio? ¿De verdad me tengo que creer que se trata de esto? Vamos, no me jodas”, me aseguraba hace escasos días Blas delante de una jarra de cerveza. De hecho, no duda: “A mí lo que me interesa es la gente que te cuenta una historia, no la que suena a alguien. Con Lazy Jumpers hacíamos West Coast cuando aquí nadie se lo creía. Ahora hay grupos de West Coast y a mí ya no me interesa. Lo veo casposo, antiguo. No me lo creo. A lo mejor dentro de quince años la
gente hará tríos sin bajo y será la leche. Yo puedo disfrutar de esas bandas si me cuentan algo, no simplemente porque vengan de una supuesta base blues”.

Pues los Junk Express cuentan cosas y muchas. Son capaces de sonar grasientos y crudos. Prácticamente lo-fi cuando Blas encara un tema instrumental (tres incluye el disco) acompañado de cucharillas, y rotundamente crueles cuando tiran de blues rocoso.

Con letras tan personales como siempre (¿alguna vez se han planteado dedicar un blues a la SEAT?), y una voz en primer plano que acompaña a la armónica. Sí, no me he vuelto loco. Aquí el protagonismo se lo lleva el instrumento, algo que refuerza el excelente trabajo a la guitarra de
Óscar Rabadán que consigue, no que olvidemos que no hay bajo, sino que no queramos que lo haya, y el temple rítmico, ferroviario, de Reginald Vilardell a las baquetas. Magnífico álbum que tendremos pocas ocasiones de disfrutar en vivo. La primera de ellas, eso sí, bien cerquita: 4 de junio en la Sala Rocksoun de Barcelona. Búsquenme allí.

Discos: “I’d rather be dead”, de Blas Picón & Junk Express
 
Unes notes sobre la producció:

L'enregistrament i mescla el va fer en Jaume Figueres als estudis Ground, de Girona.

El so ja venia amb la cruesa que la crítica expressa, però en el procés de màstering a alb-estudi.com vam mirar de fer-lo encara més cru, a base de limitador analògic a transistors, amb l'aclamat Vintech 609 CA, el que va fer que tot i la absència de baix el gruix del conjunt expressés la contundència a que ens tenen acostumats el trio en directe.

Un a part mereix la edició en vinil:

Per fer aquesta edició es va partir del so digitalitzat a 96khz i 24 bits, passant la mescla pel reproductor de CD Consonance Reference 2.2, amb sortida a vàlvules, i per l'Audio Research LS-7 com a previ, per refer tot el màster analògic recolzant-nos de nou amb el mateix compresssor-limitador Vintech i afegint uns detalls d'equalització amb el quatre bandes parametric Chandler Curve Bender EMI TG 12345, l'equalitzador original dels mítics estudis Abbey Road. La típica Bomba Vàlvules-Transistors marca de la casa.
Amb això hem aconseguit un vinil amb so totalment analògic que recomano especialment a tothom qui tingui un plat de toca-discs mínimament decent.
La veritat, no hi ha color. Pels qui encara us pregunteu si sona millor un CD o un vinil, compreu-los tots dos i compareu... una gran ocasió per fer-ho.

Un enorme treball d'aquesta gran banda. Aquesta nit al Rocksound.

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